Por Gabriel Bertino


Antes que pensar cualquier cosas sobre el mérito o la oportunidad de esta medida, debemos recordar, que cuando salimos del sistema de Jubilación estatal, la gente tuvo, como pocas veces, la chance de definir cómo administrar su futuro, con la posibilidad de optar claramente entre 2 sistemas, en definitiva: quien sería el encargado de administrar de esos fondos.
Había 2 posibilidades: aquellos que confiaban en el Estado Argentino o que también desconfiaban de la actividad privada, podían elegir por el Régimen Previsional Público, el llamado sistema de reparto, donde los fondos eran administrados por el estado Argentino; o por el contrario, podía optar por el nuevo sistema de las AFJP, donde los fondos eran administrados por empresas privadas.
Y la gente optó, libremente, expresamente. Es decir, aquellas personas que filosóficamente, consideraban que los empresarios privados son buitres malvados que no iban a respetar sus ahorros, se quedaron dentro del Estado, dentro del sistema de reparto. Por el contrario, los que consideraron que el peligro de robo era más grande si los fondos quedaban a manos del gobierno argentino, obviamente optaron por el sistema de las AFJP.
¿Dónde quedó la libertad de la gente? ¿Dónde quedó su voto, su elección?... ¿No es esta decisión de estatizar los fondos de las AFJP, un acto que contraría el espíritu democrático?
Es verdad, que al menos no se decidió la cuestión por decreto y se presentó un proyecto de ley para su debate en el congreso. Pero no se debería haber debatido esta cuestión públicamente, con anterioridad, consultando la opinión de los asociados, ya que los dirigentes pensaban dejar en la nada la anterior elección de los asociados por el sistema de las AFJP, no era (como decíamos) aconsejable, volver a preguntarles a esos asociados que ya habían elegido, si con la nueva situación de la crisis financiera mundial, seguían conservando su decisión de mantener sus ahorros en el sistema de las AFJP. ¿Ésta no era una opción más positiva?
Además de esta cuestión filosófica ¿Quién asegura que el Estado Argentino o que éste gobierno, va a cuidar mejor de nuestros fondos que las empresas privadas? Máxime cuando vemos que las decisiones más importantes del gobierno se toman a las apuradas y ya, gran parte de estos fondos, aproximadamente 550 millones de dólares, han sido embargados en Nueva York, por una jueza norteamericana a pedido de los holdouts, por las deudas que mantiene el Estado Argentino.
¿Será que el gobierno piensa que todos los argentinos somos tontos y que no sabemos qué es lo mejor para nuestro futuro? ¿O será como dice gran parte de la oposición, que lo único que importa es agarrar algo de dinero porque no saben de dónde sacar una moneda, después de 4 años de superávit?
La libertad, también implica la posibilidad de equivocarnos, esa es su contracara. Y así como existe la posibilidad de equivocarnos al elegir un gobernante, también podemos equivocarnos al elegir un sistema jubilatorio, lo que si.... es que tenemos que ser coherentes y si nuestro voto vale para elegir presidenta vale también para elegir nuestro sistema de jubilación y si no vale…. no vale para nada.

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