La noticia dio la vuelta al mundo. Los "novios" (izq. y centro) y su "testigo", en la estación donde fueron interceptados.


El amor no tiene edad. Tópico manido y manoseado como pocos que se ha hecho realidad en Hannover, Alemania. Dos niños, de 6 y 7 años, estaban tan enamorados que decidieron fugarse de casa el día de Año Nuevo y viajar hasta África para casarse.
Todo comenzó la noche del 31 de diciembre, cuando el pequeño Mika, de apenas 6 años, les contó a las dos hijas de la nueva novia de su padre divorciado, Anna Lena y Anna Bell, lo bien que lo pasó en sus últimas vacaciones en Italia.
Holger Jureczko, vocero de la Policía, contó que ese fue el principio del sueño alocado de este amor infantil. Anna Lena, de siete años y enamorada de Mika, aceptó su oferta: irse al África a contraer matrimonio "porque allí hace calor" y además llevar un testigo para la boda, la pequeña Anna Bell, de 5 años.
Así, la mañana de Año Nuevo, mientras sus padres dormían, los niños prepararon el equipaje, en el que metieron anteojos de sol, juguetes de playa, ropa de verano y algunas provisiones para comenzar su viaje. Desde el domicilio en un barrio del norte de Hannover caminaron un kilómetro hasta tomar un tranvía, que les dejó, otros tres kilómetros después, en la Estación Central de Hannover, desde donde pensaban tomar un colectivo hasta el aeropuerto.
Pero ahí acabó la odisea. En la estación, tres niños tan pequeños y sin adultos llamaron la atención de los empleados del ferrocarril, que avisaron a la Policía. Dos agentes hablaron con los pequeños y les explicaron que sin dinero y sin pasajes de avión no pueden volar, así que es inútil ir hasta el aeropuerto. Mientras se ponían en contacto con los padres, la Policía los entretuvo y les explicó, como dijo el portavoz, "que ya tendrán tiempo para realizar su proyecto más tarde". (Fuente: Diario clarín).

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